martes, 6 de octubre de 2015

Miedo a vivir, miedo a morir

Las dos actividades más lucrativas en el mundo de hoy 
son actividades enemigas de la condición humana: 
el comercio de drogas y el comercio de armas. 
Las armas son parte esencial de la industria militar, 
que es en realidad una industria criminal. 
Las armas, producto del miedo de morir; 
las drogas, productos del miedo de vivir”. 

(Eduardo Galeano)

lunes, 5 de octubre de 2015

Número oculto, llamada perdida




Después de un tiempo se volvieron a llamar
¿eh cómo estás, cómo te va?

se oyó un ¡ah eres tú! ¿ocurre algo?

tras un silencio un llanto, y un corte en la línea,
el número oculto impidió devolver la llamada, continuar la conversación,
pero yo puedo deciros cómo siguió después.

Todo lo que estoy haciendo es defenderme de ti,
quienes me visitan a medianoche me dan malos consejos y me roban el sueño,
he puesto una televisión en la habitación
acaricio el mando a distancia como si fuera tu mano, las teclas de tus dedos para cambiar mi canal.
El otro día fui a... estuve con... el otro día ví.

Tengo trabajo pendiente: tengo que arrastrarme hasta otra etapa, hasta la próxima generación
esperar a que en el archivo me guarden como a un documento histórico
que solo los especialistas y los muy interesados consultarán.
Tengo que enterrar a mis padres, que intentar dejar arreglados los papeles, dicen que después tienes menos problemas.

Tengo una sacudida de vez en cuando, ya sabéis, eso que nos pasa a algunos, algunas veces, en el momento más confiado.

Tengo la presa hasta arriba, puedo escuchar cómo alguien me advierte.

El volante de mi coche sabe dónde llevarme cuando se nubla mi vista,
dónde debo poner aquella canción, cuando tú me decías que subiera la ventanilla.

Creo que hoy es lunes, ¿cómo estás cariño? nos estamos haciendo de hierro si somos capaces de aguantar esto.

No es bueno estar solo con una botella, con un teléfono
te puede dar por hacer llamadas perdidas a números ocultos
que todos ven menos tú.

Pero dime ¿cómo te encuentras? ¿has conocido a alguien que te haga feliz? bueno ya sabes que no es fácil guardar el equilibrio, a algo hay que renunciar o conseguirlo en otro sitio.

No nos hubiera ido tan mal, nos hubiéramos cambiado de piso, hubiéramos envejecido, hubiéramos conseguido no traer más pena al mundo,
sí, sabíamos cómo hacerlo.

Así es como ocurrió
así es como se cuenta una nueva mentira para seguir tirando,
de algo me tenía que servir la poesía.

Juan Leyva 

viernes, 2 de octubre de 2015

Esta vez, SI



Ojalá te quieran rabiosamente, hasta el tuétano,
y se haga la luz hasta en la última célula.

Ojalá encuentres a quien te adore en pijama, con el pelo revuelto y sucio, las uñas mordidas y el gesto sombrío de esos días en los que solo quieres morir o matar o ambas cosas.


Ojalá domestiquen con pulso firme a los monstruos que duermen debajo de tu cama, celebren todas y cada una de tus derrotas y escuchen hipnotizados tus caras B.

Ojalá merezcas y te merezcan sin lugar a dudas y de una puta vez.

Ojalá no yerren el tiro,
y caigas fulminado ante la evidencia
de que esta vez, SÍ.

-

Ana Elena Pena

Más poemas, textos y cositas aquí:
http://www.anaelenapena.es/tienda/

martes, 29 de septiembre de 2015

Egoísmo a dúo



"....Egoísmo a dúo es una forma de relación basada en la dependencia, 

la búsqueda de seguridad, 

necesidad del otro, 

la renuncia a la interdependencia personal, 

la ausencia de libertad, 

celos, rutina, adscripción irreflexiva a las convenciones sociales, 

el enclaustramiento mutuo que propicia el conformismo, 

el viraje ideológico a posiciones más conservadoras, 

la despolitización y el vaciamiento del espacio social, 

con notables consecuencias para las democracias occidentales 

y para la vida de las personas..."




"...El amor, más que una realidad, 
es una utopía emocional de un mundo hambriento de emociones fuertes e intensas. 
En la posmodernidad existe un deseo de permanecer entretenido continuamente; 
probablemente la vida tediosa y mecanizada exacerba estas necesidades evasivas y escapistas. 
Esta utopía emocional individualizada surge además en lo que Lasch denomina la era del narcisismo; en ella las relaciones se basan en el egoísmo y el egocentrismo del individuo. 
Las relaciones superficiales que establecen a menudo las personas se basa en una idealización del otro que luego se diluye como un espejismo. 
En realidad, las personas a menudo no aman a la otra persona por como es, en toda su complejidad, con sus defectos y virtudes, sino más bien por cómo querría que fuese. 
El amor es así un fenómeno de idealización de la otra persona que conlleva una frustración; cuanto mayores son las expectativas, más grande es el desencanto..."



................................



"...Decía Erich Fromm, que a pesar de que el anhelo de enamorarse es muy común, 
en realidad el amor es un fenómeno relativamente poco frecuente en nuestras sociedades actuales.


“La gente capaz de amar, en el sistema actual, 
constituye por fuerza la excepción; 
el amor es inevitablemente un fenómeno marginal en la sociedad actual”. 


Y lo es porque el amor requiere grandes dosis de apertura de uno mismo, 
de entrega, generosidad, sinceridad, comunicación, honestidad, capacidad de altruismo, 
que chocan con la realidad de las relaciones entre los hombres y las mujeres posmodernas..."


Fuente: http://haikita.blogspot.com.es/2009/12/el-amor-romantico-como-utopia-emocional.html

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Pensamos demasiado y sentimos demasiado poco



“Lo siento, pero no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio. No quiero gobernar ni conquistar a nadie, sino ayudar a todo el mundo, si fuera posible: a judíos y gentiles; a negros y blancos. Todos queremos ayudarnos mutuamente. Los seres humanos son así. Queremos vivir para la felicidad y no para la miseria ajena. No queremos odiarnos y despreciarnos mutuamente. En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra es rica y puede proveer a todos.


El camino de la vida puede ser libre y bello; pero hemos perdido ese camino. La avaricia ha envenenado las almas de los hombres, ha levantado en el mundo barricadas de odio, nos ha llevado al paso de la oca a la miseria y a la matanza. Hemos aumentado la velocidad. Pero nos hemos encerrado nosotros mismos dentro de ella. La maquinaria, que proporciona abundancia, nos ha dejado en la indigencia. Nuestra ciencia nos ha hecho cínicos; nuestra inteligencia, duros y faltos de sentimientos. Pensamos demasiado y sentimos demasiado poco. Más que maquinaria, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, necesitamos amabilidad y cortesía. Sin estas cualidades, la vida será violenta y todo se perderá.


El avión y la radio nos han aproximado más. La verdadera naturaleza de estos adelantos clama por la bondad en el hombre, clama por la fraternidad universal, por la unidad de todos nosotros. Incluso ahora, mi voz está llegando a millones de seres de todo el mundo, a millones de hombres, mujeres y niños desesperados, víctimas de un sistema que tortura a los hombres y encarcela a personas inocentes. A aquellos que puedan oírme, les digo: “No desesperéis”.



La desgracia que nos ha caído encima no es más que el paso de la avaricia, la amargura de los hombres, que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará, y los dictadores morirán, y el poder que arrebataron al pueblo volverá al pueblo. Y mientras los hombres mueren, la libertad no perecerá jamás.


¡Soldados! ¡No os entreguéis a esos bestias, que os desprecian, que os esclavizan, que gobiernan vuestras vidas; diciéndoos qué hacer, qué pensar o qué sentir! Que os obligan a hacer la instrucción, que os mal alimentan, que os tratan como a ganado y os utilizan como carne de cañón. ¡No os entreguéis a esos hombres desnaturalizados, a esos hombres-máquina con inteligencia y corazones de máquina! ¡Vosotros no sois máquinas! ¡Sois hombres! ¡Con el amor de la humanidad en vuestros corazones! ¡No odiéis! ¡Solo aquellos que no son amados odian, los que no son amados y los desnaturalizados!



¡Soldados! ¡No luchéis por la esclavitud! ¡Luchad por la libertad!



En el capítulo diecisiete de san Lucas está escrito que el reino de Dios se halla dentro del hombre ¡No de un hombre o de un grupo de hombres, sino de todos los hombres! ¡En vosotros! Vosotros, el pueblo, tenéis el poder, el poder de crear máquinas. ¡El poder de crear felicidad! Vosotros, el pueblo, tenéis el poder de hacer que esta vida sea libre y bella, de hacer de esta vida una maravillosa aventura. Por tanto, en nombre de la democracia, empleemos ese poder, unámonos todos. Lucharemos por un mundo nuevo, por un mundo digno, que dará a los hombres la posibilidad de trabajar, que dará a la juventud un futuro y a los ancianos seguridad.



Prometiéndoos todo esto, las bestias han subido al poder. Pero mienten. No han cumplido esa promesa ¡Ni la cumplirán! Los dictadores se dan libertad a sí mismos, pero esclavizan al pueblo. Ahora, unámonos para liberar el mundo, para terminar con las barreras nacionales, para terminar con la codicia, con el odio y con la intolerancia. Luchemos por un mundo de la razón, un mundo en el que la ciencia y el progreso lleven la felicidad a todos nosotros ¡Soldados, en nombre de la democracia, debemos unirnos todos!


− −
Hannah ¿Puedes oírme? Dondequiera que estés, alza los ojos ¡Mira, Hannah! ¡Las nubes están desapareciendo! El sol se está abriendo paso a través de ellas. Estamos saliendo de la oscuridad y penetrando en la luz.¡Estamos entrando en un mundo nuevo, un mundo más amable, donde los hombres se elevarán sobre su avaricia, su odio y su brutalidad! ¡Mira, Hannah! ¡Han dado alas al alma del hombre y, por fin, empieza a volar! ¡Vuela hacia el arco iris, hacia la luz de la esperanza! ¡Alza los ojos, Hannah! ¡Alza los ojos!”

viernes, 18 de septiembre de 2015

Umbral de pobreza



También en el amor hay un umbral de pobreza.
Es aquel que por debajo de cierto nivel de afecto,
no percibes que estás muriendo.

Juan Leyva

viernes, 11 de septiembre de 2015

Para qué he vivido



" Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación.

He buscado el amor, primero, porque conduce al éxtasis, un éxtasis tan grande, que a menudo hubiera sacrificado el resto de mi existencia por unas horas de este gozo. Lo he buscado, en segundo lugar, porque alivia la soledad, esa terrible soledad en que una conciencia trémula se asoma al borde del mundo para otear el frío e insondable abismo sin vida. Lo he buscado, finalmente, porque en la unión del amor he visto, en una miniatura mística, la visión anticipada del cielo que han imaginado santos y poetas. Esto era lo que buscaba, y, aunque pudiera parecer demasiado bueno para esta vida humana, esto es lo que -al fin- he hallado.

Con igual pasión he buscado el conocimiento. He deseado entender el corazón de los hombres. He deseado saber por qué brillan las estrellas. Y he tratado de aprehender el poder pitagórico en virtud del cual el número domina al flujo. Algo de esto he logrado, aunque no mucho.

El amor y el conocimiento, en la medida en que ambos eran posibles, me transportaban hacia el cielo. Pero siempre la piedad me hacía volver a la tierra. Resuena en mi corazón el eco de gritos de dolor. Niños hambrientos, víctimas torturadas por opresores, ancianos desvalidos, carga odiosa para sus hijos, y todo un mundo de soledad, pobreza y dolor convierten en una burla lo que debería ser la existencia humana. Deseo ardientemente aliviar el mal, pero no puedo, y yo también sufro.

Ésta ha sido mi vida. La he hallado digna de vivirse, y con gusto volvería a vivirla si se me ofreciese la oportunidad ."

Bertrand Russell, Autobiografía , 1967.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Espectáculo




Los niños que se aman se abrazan de pie
Contra las puertas de la noche
Y los paseantes que pasan los señalan con el dedo
Pero los niños que se aman
No están para nadie
Y es sólo su sombra
Quien tiembla en la noche
Excitando la rabia de los paseantes
Su rabia ,su desprecio, sus risas y su envidia
Los niños que se aman no están para nadie
Están en otra parte mucho más lejos que la noche
Mucho más alto que el día
en la deslumbrante claridad de su primer amor.

Jacques Prevert 

Ni una sola verdad

Hoy quemé tu carta.
La única carta que me escribiste. 
Y yo te he estado escribiendo, sin que tu lo sepas, dia a dia. 
A veces con amor, a veces con desolación, otras con rencor. 
Tu carta la conozco de memoria: catorce líneas, ochenta y ocho palabras, 
diecinueve comas, once puntos seguidos, diecisiete acentos ortográficos
y ni una sola verdad.

"El principio del placer"
Jose Emilio Pacheco

miércoles, 2 de septiembre de 2015

La verdad

«Solo las personas atormentadas quieren la verdad.
El hombre es como los demás animales, 

quiere comida y éxito y sexo
no verdad.
Solo cuando la mente
torturada por alguna tensión interior
ha perdido toda esperanza de felicidad,
odia su jaula llena de vida
y busca más allá».


John Gray



Ahora escucho, cuando antes sólo tenía oídos,
Ahora veo, cuando antes sólo tenía ojos,
Ahora vivo cada instante, cuando antes solo vivía años,
Y distingo la verdad, yo, que antes sólo era sensible al saber.

Henry David Thoreau

jueves, 27 de agosto de 2015

Segunda vez




En el acto ingenuo
de tropezar dos veces
con la misma piedra
algunos perciben
tozudez
Yo me limito a comprobar
la persistencia de las piedras
el hecho insólito
de que permanezcan en el mismo lugar
después de haber herido a alguien.





Cristina Peri Rossi (Montevideo, Uruguay, 1941)

Te digo adiós en defensa propia



" Hay muchas formas de despedirse/
dando la mano/dando la espalda/
nombrando fechas/con voz de olvido/
pensando en nunca/moviendo un ramo ya deshojado

Por suerte a veces/queda un abrazo/
dos utopías/medio consuelo/
una confianza que sobrevive/
y entonces triste/el adiós dice que ojalá vuelvas

Este adiós que te guardo
está madurando con los días
Exprimo nuestra vivencia
y no la dejo quedarse
en el pasado

No puedo avanzar contigo
porque te deseo a cada instante
y desear lo que no se puede tener
es como escribir
sin que nadie te lea.

Eso seguro que lo entiendes.

Te quiero pero no deseo luchar
contra el destino
Disfrutaré de vez en cuando
de tu recuerdo
que seguirá alterándome".

Mario Benedetti. 

jueves, 13 de agosto de 2015

La cultura del envase




Pobres, lo que se dice pobres, son los que no tienen tiempo para perder el tiempo.

Pobres, lo que se dice pobres, son los que no tienen silencio, ni pueden comprarlo.

Pobres, lo que se dice pobres, son los que tienen piernas que se han olvidado de caminar, como las alas de las gallinas se han olvidado de volar.

Pobres, lo que se dice pobres, son los que comen basura y pagan por ella como si fuese comida.

Pobres, lo que se dice pobres, son los que tienen el derecho de respirar mierda, como si fuera aire, sin pagar nada por ella.

Pobres, lo que se dice pobres, son los que no tienen más libertad que la libertad de elegir entre uno y otro canal de televisión.

Pobres, lo que se dice pobres, son los que viven dramas pasionales con las máquinas.

Pobres, lo que se dice pobres, son los que son siempre muchos y están siempre solos.

Pobres, lo que se dice pobres, son los que no saben que son pobres.


Eduardo Galeano - Patas arriba.

sábado, 8 de agosto de 2015

Mereces un amor



Mereces un amor que te quiera despeinada, con todo y las razones que te levantan de prisa, con todo y los demonios que no te dejan dormir. 

Mereces un amor que te haga sentir segura, que pueda comerse al mundo si camina de tu mano, que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel. 

Mereces un amor que quiera bailar contigo, que visite el paraíso cada vez que mira tus ojos, y que no se aburra nunca de leer tus expresiones. 

Mereces un amor que te escuche cuando cantas, que te apoye en tus ridículos, que respete que eres libre, que te acompañe en tu vuelo, que no le asuste caer. 

Mereces un amor que se lleve las mentiras, que te traiga la ilusión, el café y la poesía.”

Frida Kahlo

miércoles, 5 de agosto de 2015

Amar sin miedo

Ama sin medida, sin límite, sin complejo, sin permiso, sin coraje, sin consejo, sin duda, sin precio, sin cura, sin nada. No tengas miedo de amar, verterás lágrimas con amor o sin él.

Chavela Vargas 

lunes, 3 de agosto de 2015

Salvando el mundo

Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

BORGES

domingo, 2 de agosto de 2015

No te enamores de una mujer..



"No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe...

No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma.

No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música.

No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y vertigue un inmenso horror por las injusticias. Una a la que no le guste para nada ver televisión.

Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo. No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente.

No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa"

Martha Rivera

No importa lo que digas


“...No importa lo que diga, no importa con que palabras y con que argumentos trate de defenderse. Al final, al final de todo, uno responde a todas las preguntas con los hechos de su vida: a las preguntas que el mundo le ha hecho una y otra vez. Las preguntas son estas: Quien eres? Que has querido de verdad? Que has sabido de verdad? A que has sido fiel o infiel? Con que y con quien te has comportado con valentia o con cobardia? Estas con las preguntas. Uno responde como puede, diciendo la verdad o mintiendo: eso no importa. Lo que si importa es que uno al final responde con su vida entera.”


Sándor Márai

Canto de mí mismo




SONG OF MYSELF – Walt Withman, USA-

I celebrate myself, and sing myself,
And what I assume you shall assume,
For every atom belonging to me as good belongs to you.



CANTO DE MÍ MISMO -traducción J.L Borges, Argentina-

Yo me celebro y yo me canto,
Y todo cuanto es mío también es tuyo,
Porque no hay un átomo de mi cuerpo que no te pertenezca.

Y luego estábamos saltando




En el sueño él viene y se sienta frente a mí frente a algo que parece una mesa pero que tiene una constelación de estrellas pintadas sobre ella

Él viste su viejo suéter amarillo que usaba sólo para estar en la casa. Se ve inquietantemente más mayor de que lo que lo recuerdo.. Y triste, realmente triste.

Recuerdo esa tristeza, he vivido en esa tristeza como niebla. Como un virus entregué mi cuerpo a él
para que la tristeza se fuera. Él tomó mi cuerpo para hacer marchar a su tristeza y cuando eso no funcionó él hizo de mí alguien tan triste como él

Pero ahora aquí, en la mesa con las estrellas y la galaxia que parece estar viva entre nosotros sé sin duda que su tristeza le pertenece.

En un primer momento no me muevo ni fuera ni hacia, y me siento extrañamente confiada. Levanto la vista y me doy cuenta. Hay un gran círculo de miles, quizás millones de personas sentadas alrededor de nosotros y estamos en algo así como un Coliseo y las personas, pacientes y en silencio, aguardan-

Algunas mujeres están tejiendo agarraderas y otras banderas rojas. Algunos hombres se inclinan hacia adelante en sus asientos fumando cigarrillos, algunos están usando sombreros extraños como de payasos. No son el tipo de personas 
con las que mi padre habría hablado, y ellos lo saben,
pero no son crueles.

Mi padre repentinamente se molesta, enojado de la manera que solía ser realmente, impaciente enojado y dice con cara de malo, “¿Qué es lo que buscas, Evie?”

Él parece tan pequeño, tan frágil-- Sé que no estoy destinada para salvarlo.

Y luego el silencio desciende. Un frasco de líquido, luz que nos rodea nos sostiene, nos contiene, y de la nada este coágulo, este sucio sangriento y transparente coágulo lleno de ruidos agudos y restos de crueldad empieza a salir de mí, de todas las partes de mi cuerpo, saliendo de mí 
reunido 
en un enorme coágulo.

Y flota como una nube de lluvia turbia, pasando por encima de la cabeza de mi padre, como si estuviera esperando algo y mi padre de un golpe mira hacia arriba, y entonces abre la boca tan natural, tan fácil y recibe mi río de 
dolor, se lo traga todo, y todas las personas comienzan a animar, a animar salvajemente y a cantar y bailar

No puedo quitar mis ojos de él. Mi padre se vuelve por completo, sus mejillas abultadas y rojas,
casi a punto de explotar, no es capaz de soportar mucho más, y a continuación, estas lágrimas rojas comienzan a 
verterse por las mejillas de mi padre

Estoy un poco asustada -se ve como si estuviera llorando sangre-. pero la gente todavía están animando. Ellos son tan alentadores.. Esto continúa por un tiempo, mi padre llorando y llorando lágrimas rojas de sangre

Y lo busco porque no voy a dejar de mirarlo. De repente mi padre se convierte en un niño y él no está triste, él es deslumbrante e inteligente y juguetón. Él me lleva de la mano
y camina conmigo hacia el centro 
del coliseo, que es 
ahora un campo de hierba alta y salvaje que cosquillea soplada por el viento, y empezamos a saltar y saltar, locos saltos

No puedo creer que estemos saltando tan alto, la tierra es un trampolín y no tengo miedo para ir más y más alto

Cuando me despierto pienso... Oh, eso es todo. Esto es la justicia.

Eve Ensler 
07 2013

http://www.revistaenie.clarin.com/escenarios/Eve-Ensler-monologos-de-la-vagina_0_625737610.html 

Aún estoy llegando



Thich Nhat Hanh

No digáis que partiré mañana,
pues aún estoy llegando.
Mirad profundamente;
estoy llegando a cada instante,
para ser brote de primavera en una rama,
para ser pajarillo de alas aún frágiles,
que aprendo a cantar en mi nuevo nido,
para ser mariposa en el corazón de una flor,
para ser joya oculta en una piedra. Aún estoy llegando
para reír y para llorar,
para temer y para esperar. El ritmo de mi corazón
es el nacimiento y la muerte
de todo lo que vive. Soy un insecto
que se metamorfosea
en la superficie del río. Y soy el pájaro
que se precipita para tragarlo. Soy una rana
que nada feliz
en las aguas claras del estanque. Y soy la serpiente acuática
que sigilosamente
se alimenta de la rana. Soy el niño de Uganda,
todo piel y huesos,
mis piernas tan delgadas
como cañas de bambú. Y soy el comerciante de armas
que vende armas letales a Uganda. Soy la niña de doce años,
refugiada en una pequeña embarcación,
que se arroja al océano
tras haber sido violada por un pirata. Y soy el pirata,
cuyo corazón es aún incapaz
de ver y de amar. Soy un miembro delPolitburó
con todo el poder en mis manos. Y soy el hombre que ha pagado
su “deuda de sangre” a mi pueblo
muriendo lentamente
en un campo de concentración. Mi alegría es como la primavera,
tan cálida que hace florecer
las flores de la Tierra entera… Mi dolor es como un río de lágrimas,
tan vasto que llena
los cuatro océanos. Llamadme por mis verdaderos nombres,
os lo ruego
para poder despertar
y que la puerta de mi corazón
pueda quedar abierta,
la puerta de la compasión.

sábado, 1 de agosto de 2015

Llámame



Llámame para decirme que has perdido la llave
para preguntarme si recuerdo donde está aquel estúpido recibo.

Llámame una madrugada para que busque una farmacia de guardia,
quizás un domingo cuando todos creen descansar.

Llámame para partirme la monótona tarde en un antes y un después.

Llámame cabrón por no querer que te hundas conmigo.

Llámame para volver a ver tu número en la pantalla como un rayo de sol.

Llámame para que te acompañe donde no encuentres a nadie que lo haga.

Llámame cuando se hayan acabado las risas, y las sustancias y los cuerpos den un incómodo calor.

Llámame con la excusa opuesta al deseo

Llámame sin que se note la necesidad.

Llámame diciendo que era una confusión

Llámame para que te recoja donde perdiste el último zapato de cristal.

Llámame con la furia de un llanto sin madre

Llámame con el saldo de los buenos momentos

Llámame amor aunque pronuncies otro nombre
aunque no cuentes nada nuevo
aunque conteste otra decepción.




Juan Leyva

Instrucciones para curar un corazón agrietado



Cuando una se tiene que sujetar de nuevo las grietas del corazón con una mano, con la otra corta un limón por la mitad. Con las yemas de los dedos mojadas en zumo, pasándolas con suavidad por las hendiduras, limpia despacio la arena que se ha quedado en la piel prendida.

Luego, mientras con una mano se sujeta el corazón agrietado, recoge con la otra mano el canto del aire, la luz del sol, el calor y el frío, y teje, con las voces amadas entramando, un paño nuevo que aplicar sobre todos los paños anteriores, sobre cada gasa, cada venda, cada lienzo blanco y limpio que utilizó para tapar las grietas viejas.

Con el cemento de la fragilidad en los cimientos y el del dolor enredado en los rizos, sella los arañazos y las quemaduras. Con el canto en una mano y el corazón sujeto en la otra, una teje y sella sin parar, con calma, mojando el tejido en el limón cortado, limpiando, cimentando, entretejiendo el canto y la lluvia con la sangre y las raíces, hasta que, despacio, la alegría vuelve a restañar las grietas, cubre los arañazos, borra las quemaduras, hace brotar la sonrisa y una luz antigua pero fuerte vuelve a desplegarse en el fondo de los ojos.

Cuando todo esto ocurre, cuando una puede soltar un poco el corazón de nuevo, siente las cuatro patas firmes en el suelo. Coge el limón entre las manos, lo acerca a la nariz, lo huele. Observa el amarillo breve e intenso, saca la punta de la lengua hasta tocar el corte, se inunda la boca de luz y de verano. Después se frota las manos con el limón para que huelan a sol y a niño y a risas.

Y luego, con las cuatro patas en la tierra, con el corazón en las manos restañado hasta el siguiente galope de cuádrigas, una sabe que, esta noche, su fragilidad aullará a la luna azul. Que aunque sangren las grietas, tiene raíces y cimientos, y que, cuando sacude y levanta la cabeza, de los rizos se desprende el dolor y muere. Y que, mientras me sujeto las grietas del corazón con una mano, con la otra canto.


https://www.facebook.com/pon.sinmas/posts/936569556386667


I RISE by Maya Angelou










Y AÚN ASÍ, ME LEVANTO.

“Tú puedes escribirme en la historia
con tus amargas, torcidas mentiras,
puedes aventarme al fango
y aún así, como el polvo… me levanto.


¿Mi descaro te molesta?
¿Porqué estás ahí quieto, apesadumbrado?
Porque camino
como si fuera dueña de pozos petroleros
bombeando en la sala de mi casa…

Como lunas y como soles,
con la certeza de las mareas,
como las esperanzas brincando alto,
así… yo me levanto.

¿Me quieres ver destrozada?
cabeza agachada y ojos bajos,
hombros caídos como lágrimas,
debilitados por mi llanto desconsolado.

¿Mi arrogancia te ofende?
No lo tomes tan a pecho,
Porque yo río como si tuviera minas de oro
excavándose en el mismo patio de mi casa.

Puedes dispararme con tus palabras,
puedes herirme con tus ojos,
puedes matarme con tu odio,
y aún así, como el aire, me levanto.

¿Mi sensualidad te molesta?
¿Surge como una sorpresa
que yo baile como si tuviera diamantes
ahí, donde se encuentran mis muslos?

De las barracas de vergüenza de la historia
yo me levanto
desde el pasado enraizado en dolor
yo me levanto
soy un negro océano, amplio e inquieto,
manando
me extiendo, sobre la marea,
dejando atrás noches de temor, de terror,
me levanto,
a un amanecer maravillosamente claro,
me levanto,
brindando los regalos legados por mis ancestros.
Yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.
Me levanto.
Me levanto.
Me levanto.”

Maya Angelou

martes, 2 de junio de 2015

La miseria no es apreciada por el miserable

-O sea que te arriesgaste a ser feliz, incluso sabiendo que después estarías triste.
-Sí.
-Y ahora...estás triste.
-Sí...
-Entonces...¿cuál es el problema?
-Estoy demasiado triste. Mire, a mí me gustaba la sensación de estar enamorado de ella, me gustaba. Pero ahora se ha ido y la echo de menos y es terrible. Y pensaba que no iba a ser tan malo y me pregunto, ¿por qué ser feliz alguna vez si después te vas a sentir así? No vale la pena, no valía la pena.
-Oh chico, "la miseria no es apreciada por el miserable".
-¿Qué?
-Bueno, no estoy muy seguro de como te llamas pero eres el clásico idiota de libro. ¿Crees que pasar el tiempo con ella, besándola, pasándotelo bien con ella...crees que eso fue todo? ¿Que eso era el amor?
-Sí...
-Esto es amor, la has perdido. Ella se ha ido, tu te quieres morir, eres...tan afortunado. Eres como un poema andante. ¿Preferirías tener algún tipo de fantasía? ¿Una especie de...de viaje a Disneyland? ¿Es eso lo que quieres? No lo ves, esta es la parte buena. Es lo que has estado buscando todo el tiempo. Ahora finalmente lo tienes en tu mano, la dulce pepita del amor. Dulce, triste amor y lo quieres echar al traste. Lo has entendido todo mal.
-Pensaba que esta era la parte mala.
-¡No! La parte mala es cuando la olvidas, cuando ya no te importa. Cuando no te importa nada. La parte mala vendrá, así que disfruta del dolor mientras puedas, por Dios Santo...coge la mierda de perro, por favor, ¿serías tan amable de coger la mierda que acaba de cagar mi perro? Gracias por recogerla, suertudo hijo de puta. No me han roto el corazón desde que Marilyn me dejó, desde que tenía...tenía 35 años. Cómo me gustaría tener esa sensación de nuevo. ¿Sabes? No estoy muy seguro de cómo te llamas, pero, puede que seas la persona abandonada más aburrida que he conocido jamás. No te ofendas, dame el perro. No te hundas.

viernes, 22 de mayo de 2015

Sueños sin final feliz

En todos mis sueños el mismo guión: te perdías, te buscaba desesperada y siempre terminaba encontrándote.
Te cogía entre mis brazos y despertaba.
Yo era la heroína de mis propios sueños. 

Anoche te perdiste de nuevo.
Y te encontré de noche, deambulando torpemente entre las cenizas de la chimenea de una casa antigua que no reconozco.
Cuando te tenía frente a mi, sujeta entre mis manos,
me di cuenta que tu cuerpecito era muy pequeño, casi diminuto.
Tenías manchas de sangre pegadas en tu pelo,
seguí su rastro con la mirada hasta encontrarme con tu cabecita girada a un lado, con el cuello retorcido.
Parecías un peluche roto.
En ese mismo instante desperté y tristemente entendí que ya no habrán más sueños con finales felices.

Y despierta, seguí llorándote. 

Eso a quién le importa

Frecuentemente me preguntan que cuántos años tengo...
¡Qué importa éso! Tengo la edad que quiero y siento.
La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso.
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido.
Tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuántos años tengo! No quiero pensar en ello.
Unos dicen que ya soy viejo y otros que estoy en el apogeo.
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte. Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.
Ahora no tienen porqué decir: Eres muy joven... no lo lograrás. Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada. Y otras un remanso de paz, como el atardecer en la playa.
¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas...
Valen mucho más que eso.
¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta! Lo que importa es la edad que siento.
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos. Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.
¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa! Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.

 Saramago

Quiéreme



Quiéreme.


Manifiéstate de súbito.


Choquémonos, como por arte mágico

en el Bukowski,

un Miércoles.

Pidámonos disculpas. Sonriámonos.

Intentemos tirar el muro gélido

diciéndonos las cuatro cosas típicas.

Caigámonos simpáticos.

Preguntémonos cosas.

Invitémonos

a bebidas alcohólicas.

Dejémonos llevar más lejos. Déjame

que despliegue mi táctica.

Escúchame decir cosa estúpidas

y ríete. Sonríeme. Sorpréndete

valorándome como oferta sólida.

Y a partir de ahí


quiéreme.


Sin rúbrica, pero por pacto tácito

acepta ser mi víctima.

Déjame que te lleve hacia la atmósfera,

acompáñame a mi triste habitáculo.

Sentémonos, mirémonos,

relajémonos y pongamos música.

De pronto, abalancémonos

besémonos con hambre, acariciémonos,

Desnudémonos rápido

y volvámonos locos. Devorémonos

como bestias indómitas. Mostrémonos

solícitos en cada prolegómeno.

Derritámonos en abrazos cálidos

Virtámonos en húmedos océanos.

Ábrete a mí, abandónate y enséñame

el sabor de tus líquidos.

Mordámonos, toquémonos, gritémonos

permitámonos que todo sea válido

y sin parar,

follémonos.

Follémonos hasta quedar afónicos


Follémonos hasta quedar escuálidos.


Durmámonos después, así,

abrazándonos.


Y al otro día


quiéreme.


Despidámonos rígidos, y márchate

de regreso a tus límites

satisfecha del paréntesis lúbrico

pero considerándolo algo efímero

sin segundo capítulo.

Deja pasar el tiempo, mas sorpréndete

recordándome en flashes esporádicos

y sintiendo al hacerlo un sicalíptico

látigo por tus gónadas.

Descúbrete a menudo preguntándote

qué será de este crápula.

Y un día, sin siquiera proponértelo

rescata de tus dígitos mi número

llámame por teléfono

y alégrate de oírme. Retransmíteme,

ponme al día de cómo van tus crónicas

y escucha como narro mis anécdotas.

Y al final, algo tímidos, citémonos.

En cualquier cafetín de corte clásico

volvámonos a ver, sintiendo idéntico

vértigo en el estómago.


Y en ese instante


quiéreme.


Apenas pasen un par de centésimas

sintamos al unísono un relámpago

de éxtasis limpio y cándido,

y en un crescendo cinematográfico

dejémonos de artificios y máscaras.

Rindámonos a la atracción magnética

que gritan nuestros átomos

y sintámonos de placer pletóricos

por sentirla recíproca.

Unidos en un abrazo simétrico

perdámonos por esas calles lóbregas

regalándonos en cada parquímetro

con besos mayestáticos

que causen graves choques de automóviles

y estropéen los semáforos.


Y para siempre


quiéreme.


Dejemos que se haga fuerte el vínculo,

unamos nuestro caminar errático,

declarémonos cómplices,

descubramos restaurantes asiáticos,

compartamos películas,

contemplemos bucólicos crepúsculos,

charlemos de poética y política

y celebremos nuestras onomásticas

regalándonos fruslerías simbólicas

en veladas románticas.


Y entre una y otra


quiéreme


Dejemos de quedar con el grupúsculo

de amigos. Que los follen por la próstata.

Pues si ponemos el asunto en diáfano

solo eran una pandilla de imbéciles.

Cerrémonos, y en un afán orgiástico

con afición sigamos explorándonos

buscando como ávidos heroinómanos

el subidón de aquel polvo iniciático.


Y aunque no lo logremos. Da igual.


Quiéreme.


Para evitar que nuestra vida íntima

se corrompa con óxido

busquémonos alternativas lúdicas

apuntémonos a clases de kárate

o de danzas vernáculas

juntémonos en cursos gastronómicos.

Presentémonos

a nuestros mutuos próceres

anteriores del árbol genalógico

y a lo largo del cónclave

sintámonos con ellos algo incómodos

mas felices de haber pasado el trámite.


Y quiéreme después. Sigue queriéndome,


continuando con el proceso lógico

juntemos nuestras vidas en un sólido

matrimonio eclesiástico,

casémonos a la manera clásica,

hagamos un bodorrio pantagruélico,

y cual pájaros de temporada en éxodo

vayámonos de viaje hacia los trópicos

y bailemos el sóngoro cosóngoro

mientras bebemos cócteles exóticos.


Y al regresar, sentemos nuestros cráneos.

Comprémonos un piso. Hipotequémonos

Llenémoslo con electrodomésticos

y aparatos eléctricos,

y paguemos en precio de las dádivas

regalándole nueve horas periódicas

a trabajos insípidos

que permitan llenar el frigorífico.


Y mientras todo ocurre, solo


quiéreme,


del fondo de tu útero

saquemos unos cuantos hijos pálidos,

bauticémoslos con nombres de apóstoles,

llenémoslos de amor y contagiémoslos

con nuestra lóbrega tristeza crónica.

Apuntémoslos a clases de música

de mímica y de álgebra,

y démosles zapatos ortopédicos,

aparatos dentales costosísimos,

fórmulas matemáticas

y complejos edípicos

que llenen el diván de los psicólogos.


Releguemos nuestro ritual erótico

a la noches del sábado

cuando ellos salgan vestidos de góticos

a ponerse pletóricos

ciegos de barbitúricos.

Paguémosles las tasas académicas

a los viajes a Ámsterdam.

Dejemos que presenten a sus cónyuges

y al final, entreguémoslos

para que los devoren las mandíbulas

de este mundo famélico.


Y ya sin ellos


quiéreme


a lo largo de apuros económicos

y de exámenes médicos,

mientras que nos volvemos antiestéticos

más cínicos, sarcásticos,

nos aplaste el sentido del ridículo

y nos comen los cánceres y úlceras.

Quiéreme aunque nos quedemos sin diálogo

Y te pongan histérica mis hábitos.

Enfádate, golpéame, hasta grítame

y como única válvula catártica

desahógate en relaciones adúlteras

con amantes más jóvenes

y regresa entre lágrimas y súplicas

perjurándome que aún sigues amándome.


Y yo contestaré tan solo

quiéreme.




Quiéreme aunque te premie salpicándote

en escándalos cíclicos

y te insulte, y te haga sentir minúscula

y me pase humillándote

y me haya vuelto un sátrapa

que roza cada día el coma etílico

y me haya vuelto politoxicómano

y me conozcan ya en cada prostíbulo.


Continúa queriéndome

mientras pasan espídicas las décadas

y nos envuelve el tiempo maquiavélico

en un líquido amniótico

que borre el odio que arde en nuestros glóbulos

y nos arroje al hospital geriátrico

a compartir habitación minúscula

inválidos, mirándonos

sin más fuerza ni diálogo

que el eco de nuestras vacías cáscaras.


Quiéreme para que pueda decirte

cuando vea la sombra de mi lápida

Y antes de que venga y cierre la mano

de la muerte mis párpados:


“Ojalá,

ojalá como dijo aquel filósofo

el tiempo sea cíclico

y volvamos de nuevo reencarnándonos

en dos vidas idénticas,

y cuando en el umbral redescubierto

de una noche de miércoles pretérita

tras chocarme contigo

girándote, me digas: "Uy, perdóname"

le ruego que permita el dios auténtico

que recuerde en un segundo epifánico

cómo será el futuro de este cántico

cómo irán nuestras flores corrompiéndose

cómo acabaré odiándote

cómo destrozarás cuanto fue insólito

en este ser,

cómo la vida empírica

nos tornará en autómatas patéticos

hasta llevarnos a la justa antípoda

de nuestro sueño idílico."


"Y sabiendo todo esto, anticipándolo

pueda mirarte directo a los ojos

y conociéndolo muy bien. Sabiendo

el devenir de futuras esdrújulas

destrozando en un pisotón mi brújula

te diga

solo quiéreme."


Daniel Orviz.

jueves, 21 de mayo de 2015

Todo cambia, nada permanece

"Algunas veces es justamente el esfuerzo lo que necesitamos en nuestra vida. Y en la vida de pareja, si deseamos que dure, tendremos que aprender a aceptar momentos de sufrimiento y de esfuerzo. En realidad, si la naturaleza nos permitiese vivir sin obstáculos, se reduciría en gran medida la capacidad de desarrollar nuestro potencial. Sin obstáculos, sin la “dosis necesaria de sufrimiento”, nunca llegaríamos a desarrollar nuestra verdadera plenitud, nunca alimentaríamos los vasos sanguíneos que van a permitirnos desplegar nuestras auténticas alas de ser humano adulto y maduro.

Las parejas que duran pasan necesariamente por crisis, las afrontan y aprenden de ellas. Cuando una pareja decide huir de la crisis rompiendo la relación, tarde o temprano – probablemente en la siguiente relación de pareja - van a tener que afrontar el mismo reto y se encontrarán en el mismo punto en el que se emprendió la huida"

"Una de las cuatro nobles verdades del budismo es la “impermanencia”. El cambio es inevitable, permanente y cíclico. Sirve de poco rebelarse ante ello, aferrarse, apegarse ... la pura y dura realidad es que todo es efímero; hasta la vida misma. Lo que es, es ... pero si simplemente me calmo y espero lo suficiente, seguramente pasará, dejará de ser y se transformara en algo diferente. Oí decir una vez a un político una frase que me quedó grabada: “el cementerio está lleno de imprescindibles”. La conciencia “aquí y ahora” de la impermanencia, la aceptación del cambio como formando parte de la propia naturaleza, es útil y abre posibilidades tanto a la salud mental individual como a la salud relacional de la pareja. Y no es necesario culpar a nuestra pareja de los cambios (“antes decias, antes hacías, antes ...”), es suficiente un ejercicio de “darse cuenta” para ver como uno mismo va cambiando. La psiquiatría y la psicología occidental se ha empeñado en transmitirnos que el estado “normal” de la persona es “el equilibrio”, el “bienestar” y todo lo que sale de ahí es patológico, tiene un nombre (un diagnóstico) y hay que tratarlo con fármacos o con terapias."

"Siempre hay valles junto a las cumbres, no puedes estar para siempre en la cumbre… Siempre sucede así; es natural, no es un círculo vicioso … Siempre que estés contento, muy feliz, estarás en una cima; de repente, aparecerá el valle, la tristeza.
Lo opuesto siempre está a la vuelta de la esquina … porque lo opuesto no es lo opuesto, es lo complementario.

¿De modo que qué hacer?... no perturbes el círculo. Lo único que tienes que hacer es no identificarte con esa sensación cuando te sientas en lo alto, o en lo bajo ... Recuerda siempre que sólo es un estado de ánimo, no tú, una atmósfera que te rodea, pero no tú. Cuando está lloviendo no crees ser la lluvia. Cuando la lluvia se detiene y sale el sol calentándolo todo no crees ser el sol ni su calidez … es algo que sucede a tu alrededor. En tu interior es lo mismo, ¡recuérdalo! La felicidad o la tristeza simplemente es como la lluvia o el sol; es un clima, un estado de ánimo que te envuelve, un ambiente ... pero no eres tú. Tú eres el observador, eres el testigo y si eres el observador siempre recordarás - antes o después - que lo opuesto aparecerá. Lo estarás esperando”

Visto en facebook. 

martes, 5 de mayo de 2015

Nada permanece

“Quizá hay lugares a los que no se debería volver. 
Los visitaste tiempo atrás, guardas un recuerdo de cómo eran, 
de cómo eras tú cuando estuviste en ellos, 
y al regresar te das cuenta que todo ha cambiado. 
El lugar. 
Tú. 
La nostalgia es una pésima compañera de viaje. 
Te distrae de lo nuevo. 
Te arrastra a lo conocido. 
Y una vez allí te susurra con malicia:
“¿Te das cuenta?” Nada permanece. “

David Jimenez (El lugar más feliz del mundo)

Somos nosotros



"Sentí como este tenebroso planeta giraba bajo mis pies, y supe cuál es ese secreto que sólo los gatos conocen, ese que les hace gritar como bebés en la noche. 
Miré al cielo a través del intenso humo lleno de grasa humana y vi que Dios no se encontraba ahí. 
Vi esa oscuridad fría y vacía que se extiende hasta el infinito, vi que estamos solos. 
Vivimos nuestras vidas, puesto que no tenemos nada mejor que hacer. Más adelante, ya les buscaremos un sentido. 
Venimos de la nada; Tenemos hijos, que se encuentran atados a este infierno al igual que nosotros, y volvemos a la nada. 
No hay nada más. 
La existencia es algo fortuito. 
No hay ningún patrón salvo el que imaginamos cuando nos quedamos mirando fijamente durante mucho tiempo. 
No tiene ningún sentido, salvo el que decidimos imponer. 
Este mundo que vaga a la deriva no está moldeado por fuerzas metafísicas. 
No es Dios quien mata a los niños. 
Ni es el destino el que los despedaza, ni es la casualidad la que se los da de comer a los perros. Somos nosotros. 
Sólo nosotros."


-Alan Moore ('Watchmen')

domingo, 3 de mayo de 2015

Sal con un valiente. O nada.

No existe hombre tan cobarde 
como para que el amor no pueda hacerlo valiente 
y transformarlo en héroe.
Platón 

El mensaje es claro: sal con un valiente. 
Esto no quiere decir que intentes, a ser posible, salir con un valiente, no. 
Quiere decir que salgas con un valiente. 
Con un valiente o nada. 

Nadie debería enamorarse de alguien que, tras el tiempo suficiente, no sea capaz de decirte: “mi apuesta eres tú”. 
All in. 
Todo el mundo merece escuchar, al menos, un “¿sabes qué?, me la juego contigo”. 

Al igual que tú, he visto a personas reaprender un deporte tras perder algunas partes de su cuerpo;
he visto a gente trabajar meses o incluso años sin cobrar y a otros trabajar en un restaurante de comida rápida para terminar y ponerse a escribir, pintar o bailar porque eso no les da aún de comer; 
y he visto a un hombre que no puede vocalizar ni coger un lápiz revolucionar la ciencia… 
Y aún así, siempre hay alguien que dice: “no, es que no es mi momento”, “es que estoy centrado en mi trabajo”, “es que salgo de una relación” y demás excusas para llevarse el polvo pero dejar el mueble.
Si hay amor se encuentra la manera. 

Vivimos en una época donde no hay dragones que matar ni tierras que conquistar, y donde el acceso a recursos y las oportunidades son tan abundantes que saber lo que se quiere e ir tras ello constituyen el único espacio para el heroísmo. 
Hoy, el (principal) problema no es que no se pueda, sino que no se quiera lo suficiente. 
La mayoría de cosas que no hacemos no es por dificultad, es por falta de amor. 
Creo que la valentía es el valor más grande que puede tener un ser humano. 
Un valiente arriesga, elige, toma partido, se hace responsable y crea su destino. 
Es el capitán de los optimistas, pues no solo ve lo bueno sino que lo persigue sin negociar. 
Una persona así solo puede hacer tu vida más rica. 

Como le gusta decir a Álex Rovira, “el coraje, más que la ausencia de miedo es la consciencia de que hay algo por lo que merece la pena que arriesguemos. El coraje es la fuerza del amor al servicio de la consciencia”. 

Y es que coraje y amor son atributos que se ven en el espejo: el que ama, arriesga y el que arriesga, ama. “Detrás de alguien que arriesga, hay alguien que ama.” 
Cuando no sepas dónde están esos valientes, fíjate en los que dicen sí diciendo no, pues detrás de alguien que renuncia hay una persona que elige, detrás de alguien que elige hay una persona que arriesga y detrás de alguien que arriesga hay una persona enamorada. 
Donde hay un valiente, hay un amante. 

Lo que diferencia a alguien valiente de un “cobarde” es que no se queda parado ante la bifurcación pensando en lo que pierde o en lo que renuncia, sino que ve en ti una victoria y ganancia suficiente como para no tener que mirar atrás. 
No se echa a un lado pensando que siempre puede venir algo mejor, porque acepta que el mundo es imperfecto, que tú lo eres… que los dos lo sois. 
Sabe que lo importante no es ni la realidad, ni lo que hay, sino lo que podéis llegar a crear, y para eso no hace falta ser perfectos, hace falta ponerse manos a la obra. 

Un persona valiente no está pensando en las chicas o en los chicos que deja escapar, está pensando en ti. 
Eres su apuesta y su elección, y cualquier otro lugar le parece segunda división. 
Nunca verás a un valiente haciendo una lista de pros y contras, porque para ellos el amor no es un mercado ni tú un producto más. 
Las decisiones racionales las deja para los yogures o las hipotecas, nunca para sus sueños. 

Nadie se hizo rico apostando en pequeñas cantidades. 
“Los valientes se la juegan porque “esa aventura no se la pierden”. 
Si lo piensas bien, muchos de los dolores de cabeza amorosos que has tenido podrían haberse evitado saliendo con un valiente. 
Así que, la próxima vez que vayas al mercado de parejas de viaje, 
solo tienes que abrir los ojos y mirar de una forma que quizás no hayas hecho antes: 
en lugar de buscar por la categoría belleza, profesión, estudios, o dinero, 
busca por la categoría sé quién soy/sé que quiero. 

Desconfía de lo pulcro, los cánones y lo resplandeciente, y fíate de la sangre y lo sucio, pues los valientes están llenos de arañazos y cicatrices, aunque a veces no se vean. 
Los valientes se baten el cobre, son los que bajan a la arena y se la juegan porque esa aventura “no se la pierden”. 
Es muy difícil encontrar a un valiente con el traje impoluto. 
Un valiente no entiende la estúpida forma que tiene la cultura de valorar el éxito o el fracaso y la pérdida o la ganancia, 
pues cree que a nadie que lo ha dado todo se le puede exigir nada y que lo único que verdaderamente se puede perder en la vida no es una pareja, un partido, un sueldo, etc., ellos saben que lo único que verdaderamente se pierde en la vida son oportunidades.

http://www.eluniversodelosencillo.com/sal-con-un-valiente/

martes, 28 de abril de 2015

Entre tú y yo

Entre tú y yo
   Ya sabes que tiendo a olvidar todo lo que pueda utilizar en mi contra, pero justo ahora estaba recordando algo que me había jurado olvidar. Me he dado cuenta de lo equivocado que estaba cuando tracé aquella línea entre tú y yo. Todos estos meses diciéndote que no teníamos límites y no se me ocurre otra forma de acabar con nosotros que dibujándolos.




Siempre había creído que la forma más fácil de olvidar algo es arrinconándolo, y no es así, sobre todo cuando lo que aíslas tiene luz propia, y ese es tu caso. El muro que nos separa no se ve, pero se nota, vaya si se nota, sobre todo cuando soy yo el que lo cimienta a base de palabras vacías. Lo que se quedó fuera lo dejé yo, y eso me incluye a ti.



Desde esta esquina de mi frontera, sentado en un comodísimo sofá llamado Miedo, tengo unas vistas magníficas de mi fracaso y tu decepción. Recuerdo como, con todo el descuidado del mundo, dibujé esa línea sin preguntar, dejando al otro lado del muro algo que nunca antes había visto: a ti y tu estúpida manía de creer en mí, cuando los dos sabemos que la increíble eres tú.


Al otro lado de la valla todo se ve peor. Está todo como más borroso, más oscuro. Aquí antes había luz; no sé adónde habrá ido a parar. He estado pensando que quizás la dejé toda en tu lado cuando me deshice de tus ilusiones, lo único que me hacía ver un poco más claro lo mucho que me iluminabas la vida. Quizás no vea nada porque nos he despertado de nuestro sueño, la luz sigue apagada y aún he de acostumbrarme a la oscuridad.


Sin ti estoy pudiendo ser más yo y menos nosotros, y echo de menos ser yo contigo. Me he quedado a la sombra soportando mis defectos y lamentando mis desperfectos. Y mientras, tú, aguantando sin saber cómo mis peros y mis porqués. Me he dado cuenta de que por no frenar a mis principios aceleré nuestro final. Y sí, es jodidamente injusto que después de algo tan dulce nos quedemos con este sabor de boca tan amargo.


Eh, entre tú y yo: la única frontera que cruzaría sin permiso sería la de la barrera de tu sonrisa. Y que me detengan, pero que cierren por dentro. En este rincón de mi frontera cada vez hay más desertores nostálgicos de tus besos, y ya que yo no voy a saltar ninguna valla -no vaya a ser que me asalten mis miedos a mí-, al menos devuélveme la luz que se exilió en tu sonrisa.

http://envozaltiva.com/2015/04/28/entretuyyo/

sábado, 25 de abril de 2015

Me dueles

Me dueles.
Mansamente, insoportablemente, me dueles.
Toma mi cabeza, córtame el cuello.
Nada queda de mí después de este amor.
Entre los escombros de mi alma búscame,
Escúchame.
En algún sitio mi voz, sobreviviente, llama,
Pide tu asombro,
Tu iluminado silencio.
Atravesando muros, atmósferas, edades,
Tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto)
Viene desde la muerte, desde antes
Del primer día que despertara al mundo.
¡Qué claridad tu rostro, qué ternura
De luz ensimismada,
Qué dibujo de miel sobre hojas de agua!
Amo tus ojos, amo, amo tus ojos.
Soy como el hijo de tus ojos,
Como una gota de tus ojos soy.
Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme,
Del suelo, de la sombra que pisas,
Del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños.
Levántame. Porque he caído de tus manos
Y quiero vivir, vivir, vivir.

Jaime Sabines