viernes, 19 de marzo de 2010

Los signos de la inmortalidad

Aunque mis ojos ya no puedan ver
ese puro destello que me deslumbraba.
Aunque ya nada pueda devolverme
las horas de esplendor en la hierba,
de la gloria en las flores,
no debemos afligirnos,
pues siempre, la belleza subsiste en el recuerdo..
Pues aunque el resplandor que en otro tiempo fue tan brillante
hoy esté por siempre oculto a mis miradas,
aunque nada pueda hacer volver la hora
del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores,
no debemos afligirnos, pues encontraremos
fuerza en el recuerdo,
en aquella primera simpatía
que habiendo sido una vez, habrá de ser por siempre,
en los sosegados pensamientos que brotaron
del humano sufrimiento
y en la fe que mira a través de la muerte,
y en los años, que traen consigo las ideas filosóficas.
...............
....................
Gracias al corazón humano, por el cual vivimos,
gracias a su ternuras, a sus alegrías, y a sus temores
la flor más humilde, al florecer, puede inspirarme
ideas que, a menudo, se muestran demasiado profundas para las lágrimas..


Sobre estos versos de la Oda "Intimations of inmortality" de William Wordsworth, Elia Kazan construye una gran obra maestra: Esplendor en la hierba.

3 comentarios:

Josu Sein dijo...

Me encanta ver cómo todo está interrelacionado...

Alfredo dijo...

¿Por qué se ha reducido tanto tu periodicidad bloguera? Te has hecho notaria? Registradora de la propiedad? Ama de casa?

Te has enamorado y el amor te tiene prendida de los ojales de la chaqueta, inerme y voluptuosa?

Qué es de ti querida Maya?

Alfredito.

Maya dijo...

Si cuelgo algo triste, estoy con el síndrome premenstrual o al borde del suicidio, si no actualizo, estoy enamorada.. ay señor!
Pues no. No actualizo porque estoy de secano, porque estoy desencantada, aborrecida, hastiada y porque no me apetece. Entre otras cosas.
Pero te sigo.

Besitos, Alf