jueves, 2 de septiembre de 2010

Poema persa II

La tierra es habitable
hasta donde alcanza tu mirada
como el mar silencioso de tus ojos.

Más allá las tinieblas,
los pueblos sin nombre,
las ciudades que sólo brillan
en la imaginación de las piedras.

Y cuando tú te muevas
toda la bóveda celeste
girará conmigo.